
Tengo los bolsillos llenos de batallas perdidas. Un montón de vidas perdidas a lo largo de mi existencia.
Muchas veces aposte lo que no podía cumplir y otras en cambio no arriesgue por lo que podía ganar.
Un día más, veinticuatro horas alejado de todo. Encerrado en mí mundo que a veces está en ruinas y otras en cambio es algo nuevo por construir.
Necesito darle forma, sentido o quizás tan solo un color. Podría ser el color verde, que dicen que es el color de la esperanza o quizás el negro, que para mí es el de pasar desapercibido.
Sigo buscando mi sueño, aunque algunas veces creo que es inalcanzable y otras en cambio creo que lo estoy rozando con los dedos.
Muchas veces aposte lo que no podía cumplir y otras en cambio no arriesgue por lo que podía ganar.
Un día más, veinticuatro horas alejado de todo. Encerrado en mí mundo que a veces está en ruinas y otras en cambio es algo nuevo por construir.
Necesito darle forma, sentido o quizás tan solo un color. Podría ser el color verde, que dicen que es el color de la esperanza o quizás el negro, que para mí es el de pasar desapercibido.
Sigo buscando mi sueño, aunque algunas veces creo que es inalcanzable y otras en cambio creo que lo estoy rozando con los dedos.




