
Aun recuerdo las risas que conseguiste sacarme cuando lo estaba pasando mal. Cuando íbamos a las oficinas y vacilábamos a las secretarias, a las recepcionistas, etc.
Las ganas de salir, las ilusiones por recuperar el tiempo perdido, las cervezas que prometimos tomarnos y nunca llego a pasar.
Recuerdo cuando rompiste con tu pareja, de toda la vida. Los miles de kilómetros recorridos para estar a su lado y un día de repente todo se desvaneció. Lo mal que lo pasaste.
Pero un día apareció esa chica que te devolvió las ilusiones. Que vivía cerca de ti y podías verla siempre que quisieras. Volviste a reír, a ser el mismo y las risas que volvíamos a tener juntos.
Pero una fatídica noche, todo se esfume cio, en una maldita carretera, las ilusiones por vivir desaparecieron y yo al enterarme de la noticia, no podía llorar, tan solo sentía rabia.
Ya no podre volver a llamarte metrosexual, golfo, un largo de adjetivos en broma que te decía. Siempre recordare esos momentos y sé que algún día estaremos de nuevo juntos y reiremos de nuevo.
Eso si espero que entiendas que no sea muy pronto.