domingo, 11 de enero de 2009

11 de Enero del 2009


Nieva fuera, nieva sin parar. Esta desierta la ciudad; yo me refugio en mi habitación. Se cae el cielo y me da igual, porque tú y yo tenemos nuestro mundo. Tanto reloj, tanta soledad, tantos días tachados en un calendario para poder volver a verte.
El día se volverá azul cuando volvamos a estar juntos. Dentro de mí siempre brilla el sol, cuando puedo sentirte. En mi provocas un infinito de paz. Tu calor y ternura no dejan pasar el invierno en mí. Me duele amar así, me duele amar de recuerdos, me duele vivir gracias al sueño de poder sentirte dentro de mí.
Sabes que por ti daría cualquier cosa. Poder estar entre tus brazos, huir de todo, renunciar a todo, tan solo por ti. No dejo de pensar, en confesarte que soy un esclavo, que no se vivir sin ti. No sé si pedirte que me quites estas cadenas o me condenes para siempre.

sábado, 10 de enero de 2009

10 de Enero del 2009


Todos los años me digo a mi mismo que es el año de los cambios, de las nuevas esperanzas, el año de ser feliz.
Un nuevo año, una nueva época de mi vida. He mirado, mejor dicho, recordado muchos momentos del 2008.
He leído cada una de las cosas que he escrito aquí. Veo que por fin supere el miedo que tenia a expresar lo que sentía, lo que quería decir y por miedo al ridículo no lo hacía.
Recuerdo como escribía cada noche en mi cama, al terminar lo leía y me decía, porque haces esto, no sabes escribir, cometes faltas ortográficas y no sabes ni lo que quieres decir. Mañana no lo hare, pero a la noche siguiente volvía a coger mi viejo cuaderno y volvía a escribir.
La verdad, echo de menos escribir en ese cuaderno, que tengo guardado con tanto cariño y algún día quizás escriba en este blog todo lo que hay en él.
Un cuaderno lleno de tachones, cosas escritas a medias, manchas de lágrimas que parecían que nunca iban a desaparecer, restos de hojas arrancadas con rabia, llenas de amor, esperanza y un largo etc.
Prometí que iba a escribir a menudo de nuevo en el blog, pero no pude, quería vivir alejado de todo, relajarme ya que sentí de nuevo la sensación de no sirve para nada escribir, no sabes hacerlo y nunca sabrás.
Pero, al igual que volvía a escribir en ese cuaderno, volveré a escribir aquí.