Este fin de semana, descubrí un lugar especial. Llevaba pasando por la puerta más de cinco años y nunca me había picado la curiosidad. Pero me arrepiento de no haberlo conocido antes. Me refiero al Parque del Capricho en Madrid.
Un lugar lleno de lugares preciosos, especiales. No pare de inmortalizar todo lo que veía con mi cámara fotográfica, pero no se puede recoger todo, ni con miles de fotografías.
Un lugar donde los poetas se sientan en bancos, en busca de inspiración. Un guitarrista, tocando notas sueltas, un escritor como yo, sin parar de buscar el lugar perfecto.
Quizás me quede con un banco, justo en la orilla de un lago, con una cascada en medio de este, que esta vez estaba ocupada por una pareja, pero la próxima vez la ocupare yo.
Contraste de colores. El amarillo de las hojas secas con el verde de los arboles que no las pierden.
Una lluvia inesperada, me hizo salir corriendo, pero pronto regresare a este lugar que me ha enamorado y que creo que va a ser un nuevo principio en mi vida.
Un lugar lleno de lugares preciosos, especiales. No pare de inmortalizar todo lo que veía con mi cámara fotográfica, pero no se puede recoger todo, ni con miles de fotografías.
Un lugar donde los poetas se sientan en bancos, en busca de inspiración. Un guitarrista, tocando notas sueltas, un escritor como yo, sin parar de buscar el lugar perfecto.
Quizás me quede con un banco, justo en la orilla de un lago, con una cascada en medio de este, que esta vez estaba ocupada por una pareja, pero la próxima vez la ocupare yo.
Contraste de colores. El amarillo de las hojas secas con el verde de los arboles que no las pierden.
Una lluvia inesperada, me hizo salir corriendo, pero pronto regresare a este lugar que me ha enamorado y que creo que va a ser un nuevo principio en mi vida.

