domingo, 1 de noviembre de 2009

1 de Noviembre del 2009


Una noche en la que parecía que no sucedería nada. Tristeza por no saber qué hacer. De repente un sonido dulce en medio de la madrugada. Un sonido dulce y melodioso. Un sonido deseado y mucho más esperado.
Una respiración acelerada, un corazón desbocado y una cabeza intentando pedir calma. Imposible mantener la calma, el corazón vencía todo lo invencible y el deseo se apodera de mí.
Un llanto a lo lejos se escuchaba, aunque yo lo sentía a mi lado. Un llanto que se convertía en alegría a lo largo del tiempo. Un llanto que se que algún día no volverá a llegar.

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