
Paseando por el bulevar de los sentimientos encontrados. Caminando por el camino de los amores perdidos. Pisando los suelos mojados de las lagrimas derramadas por los amantes caídos. Arrastrando una larga cola de un traje construido de cristales rotos. Unas alas rotas de tanto volar buscando su sueño y agotar todas sus fuerzas. Recordando la leyenda que dice; los poetas siempre mueren en soledad. Mirando el cristal que forma el agua del mar, donde la luna refleja su tristeza. Pequeñas gotas caídas de esa luna deja caer una tormenta y destruye en mil pedazos. Una luna enfurecida por no poder ayudarle más. Un cuerpo que se sumerge en el frio agua, hasta que solo hay silencio. La luna extiende sus brazos y recoge su cuerpo inerte. Acaricia sus alas rotas y extiende su traje. Levanta su cuerpo y desaparece.
