domingo, 21 de septiembre de 2008

21 de Septiembre del 2008


Cuantas noches he pasado en vela, sentado en mi cama, con un cuaderno en mis piernas, intentando sacar todo lo que no me dejaba dormir. No buscaba nada con significado, nada que tuviera sentido, tan solo sacar lo que me atormentaba y no dejaba descansar.
Muchas noches me he pasado horas mirando a la ventana, llorando por no saber qué hacer. Parecía que podía verte reflejada en un cristal que se convertía en un espejo. Que abría ese cristal, fruto de mi imaginación y miraba las estrellas, esas que tú y yo vimos alguna vez.
He enterrado tantas veces mi dolor, pero parece que no quiere descansar en paz y vuelve a resucitar. El cielo se desplomo una vez sobre mí y el destino me golpeo duramente.
El de arriba se empeño en quitarte de mi lado y por mucho que luche para que no lo hiciera, no conseguí ganar la batalla. Tú me enseñaste a ser como soy, a ser mejor persona y aprendí que hay que disfrutar de la vida, porque en cualquier momento podemos dejar de hacerlo.
Cuanto hecho de menos cada beso que te he dado, y cada sonrisa que me has regalado. Nunca olvidare todo lo que has luchado por mi y sé que aun estés donde estés lo sigues haciendo.
Te quiero y siempre lo hare.

No hay comentarios: