
Un corazón dañado, un corazón herido por circunstancias de la vida, un corazón con fecha de caducidad, un corazón con una herida de muerte.
Un corazón que vuelve a latir con más fuerzas que nunca gracias a ti.
En la vida no hay nada escrito, no hay nada con un contrato firmado, que nos ate a la tierra. No hay un pacto con el demonio para que nos de una vida eterna, ni un acuerdo con Dios para que nos lleve con el.
Quizás en mi cielo, haya una pequeña mesa, con un juego de plumas, para que siga escribiendo, que si escribo algo triste se convierta en lluvia que moje tu cara y si estoy contento, sea el sol el que ilumine ese rostro que tanto he dibujado.
Mi vida, no ha tenido ningún sentido y ninguna ilusión. Ahora empieza a tenerla, empiezo a tener fuerzas de luchar, de arriesgar lo poco que tengo y no tengo miedo de perder mi último suspiro.
La vida, quizás solo da una segunda oportunidad a las personas que no les ha dado una primera y esa segunda oportunidad no puedo dejarla escapar, porque quizás sea la ultima.
Un corazón que vuelve a latir con más fuerzas que nunca gracias a ti.
En la vida no hay nada escrito, no hay nada con un contrato firmado, que nos ate a la tierra. No hay un pacto con el demonio para que nos de una vida eterna, ni un acuerdo con Dios para que nos lleve con el.
Quizás en mi cielo, haya una pequeña mesa, con un juego de plumas, para que siga escribiendo, que si escribo algo triste se convierta en lluvia que moje tu cara y si estoy contento, sea el sol el que ilumine ese rostro que tanto he dibujado.
Mi vida, no ha tenido ningún sentido y ninguna ilusión. Ahora empieza a tenerla, empiezo a tener fuerzas de luchar, de arriesgar lo poco que tengo y no tengo miedo de perder mi último suspiro.
La vida, quizás solo da una segunda oportunidad a las personas que no les ha dado una primera y esa segunda oportunidad no puedo dejarla escapar, porque quizás sea la ultima.

No hay comentarios:
Publicar un comentario