martes, 19 de enero de 2010

19 de Enero 2010


Hoy, vi un árbol en medio de la nada, rodeado de una niebla espesa, que parecía abrazarle. Un árbol desprotegido de hojas, con apariencia de no tener vida y en un momento en el que normalmente nadie se fija en el. Una imagen falsa de él, pero es la que la gente mira, ya que nadie se para a pensar que ese árbol está lleno de vida y en primavera volverá a tener belleza.
Cuantas personas han declarado su amor en forma de un tatuaje. Un te quiero, un te amo, un corazón grabado con una navaja, unas llaves o con lagrimas. Cuantos besos, cuantas caricias habrá visto mientras tatuaban esas muestra de cariño.
Sus ramas, parecían fuertes brazos, donde las ramas más pequeñas parecían dedos buscando las caricias del viento. Pequeños ríos de agua se deslizaban por su tronco, pequeñas gotas caían de cada punta de las ramas.
Todo lo que parece no tener belleza para las personas, es porque no nos paramos a prestar atención a esos pequeños detalles.
Ese árbol, con apariencia triste, me hizo recordar, que con las personas nos pasa igual, solo nos fijamos en los más bellos por fuera y no prestamos atención a su interior, cuando el exterior cambiara con el tiempo y el interior seguirá lleno de vida

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nunca dejes de escribir, lo haces de forma bonita y sincera. LLegarás lejos. Un saludo

juan dijo...

Gracias por esas palabras. Intentare seguir adelante.