martes, 26 de agosto de 2008

26 de Agosto del 2008


Hoy me he dado cuenta que estoy hecho de retales de una vida. Una vida llena de alegrías, tristezas, esperanzas, sueños rotos. Hace tiempo entregue mi vida, mi corazón, mi alma y sé que está bien cuidado. Pero me siento incompleto, cada segundo que me separa de esa parte de mí, es una eternidad.
Cada despedida de esa parte de mí, es una agonía, siento que no puedo seguir adelante. Pero nadie muere de amor, aunque duela tanto que nos ahoga por dentro.
Cuantos kilómetros he conducido buscando un porque, cuantos versos he escrito describiendo todo lo que siento. Creo que miles, pero aun no he encontrado respuestas.
Cuantas veces he imaginado mi mundo al revés, donde lo difícil se hace fácil y lo fácil se hace imposible. Así aprendí, que las cosas más sencillas también son necesarias y las imposibles no son tan importantes.
El amor es una cosa que se da de pronto de forma natural, llena de fuegos donde en el principio no se piensa que pueda haber un final.
Esperaría por ti una eternidad, porque ni la distancia ni el tiempo podrán arrancarte de mi corazón.

No hay comentarios: