
Esta noche, he recordado una historia de amor, muy especial, de la que tuve el placer de conocer de primera mano. De la que aprendí que en el amor y en la vida, si se quiere hay pocas cosas imposibles y esto demuestra el afán de de seguir adelante, las ganas de luchar y sobre todo vivir.
Jaime y María son dos personas ciegas, que se conocieron en una empresa en la que ambos trabajaban. Un día alguien les presento bien, ya que no sabían nada el uno del otro, su única conversación era un buenos días y hasta luego.
Poco a poco esas conversaciones fueron siendo más largas, almorzaban juntos, tomaban café, y se fueron conociendo mejor. Ya después de un par de semanas sabían casi todo el uno del otro. Pero no podían mirare a los ojos y saber que sentía cada uno.
Jaime estaba enamorándose de ella locamente, no sabía cómo era su físico, su cara, tan solo conocía el tacto de su mano y brazo. María sentía algo muy especial por él, quizás enamorada, pero no estaba segura, no sabía lo que sentía el por ella y eso la paraba un poco.
Un día ambos se dieron cuenta lo que sentía el uno por el otro, era una sensación de que sus cuerpos deseaban acercarse, estar muy juntos, no separarse y así sucedió, ambos se acercaron y fundieron en un beso.
Su vida cambio radicalmente, no se separaban ni un momento, salían a cenar a sitios estupendos, un largo etc. Nunca les he visto dejar de sonreír, ilusionarse, aprender el uno del otro.
En la actualidad siguen juntos, muchas veces les veo y recuerdo esto que me lo contaron un día que llovía y los vi como iban al trabajo bajo un paraguas los dos juntos.
Jaime y María son dos personas ciegas, que se conocieron en una empresa en la que ambos trabajaban. Un día alguien les presento bien, ya que no sabían nada el uno del otro, su única conversación era un buenos días y hasta luego.
Poco a poco esas conversaciones fueron siendo más largas, almorzaban juntos, tomaban café, y se fueron conociendo mejor. Ya después de un par de semanas sabían casi todo el uno del otro. Pero no podían mirare a los ojos y saber que sentía cada uno.
Jaime estaba enamorándose de ella locamente, no sabía cómo era su físico, su cara, tan solo conocía el tacto de su mano y brazo. María sentía algo muy especial por él, quizás enamorada, pero no estaba segura, no sabía lo que sentía el por ella y eso la paraba un poco.
Un día ambos se dieron cuenta lo que sentía el uno por el otro, era una sensación de que sus cuerpos deseaban acercarse, estar muy juntos, no separarse y así sucedió, ambos se acercaron y fundieron en un beso.
Su vida cambio radicalmente, no se separaban ni un momento, salían a cenar a sitios estupendos, un largo etc. Nunca les he visto dejar de sonreír, ilusionarse, aprender el uno del otro.
En la actualidad siguen juntos, muchas veces les veo y recuerdo esto que me lo contaron un día que llovía y los vi como iban al trabajo bajo un paraguas los dos juntos.

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